Había una vez, en una tierra muy
lejana, un niño que se llamaba Beltrán.
Beltrán vivía en una casita muy
pequeña, en medio del campo, con sus padres y sus dos hermanos mayores. En esa
casa cada
uno tenía su función: Mamá se encargaba de las tareas del hogar
, papá cosechaba el campo, Rodrigo, el hermano mayor, se encargaba de las vacas y
Jaime, el mediano, de los cerdos. Pero
en casa no había trabajo
para
Beltrán y
sus padres le propusieron que se fuera a la gran ciudad a buscar trabajo
.
uno tenía su función: Mamá se encargaba de las tareas del hogar
, papá cosechaba el campo, Rodrigo, el hermano mayor, se encargaba de las vacas y
Jaime, el mediano, de los cerdos. Pero
en casa no había trabajo
para
Beltrán y
sus padres le propusieron que se fuera a la gran ciudad a buscar trabajo
.
Así empezó su aventura. Beltrán cogió lo poco que tenía y mamá le dió dos monedas de oro para
ayudarle y también
le metió en un saquito una hogaza de pan y un trozo grande de queso.
ayudarle y también
le metió en un saquito una hogaza de pan y un trozo grande de queso.
Y así se marchó, triste por tener
que separarse de su familia pero contento y nervioso por la nueva
aventura.
aventura.
Su camino en la ciudad no era fácil, a penas tenía estudios y no se había formado
en ningún oficio, pidió trabajo en la panadería, en la herrería, en las cuadras… pero
en todos los sitios recibía la misma respuesta: “si no tienes experiencia, no
podemos ayudarte”.
en ningún oficio, pidió trabajo en la panadería, en la herrería, en las cuadras… pero
en todos los sitios recibía la misma respuesta: “si no tienes experiencia, no
podemos ayudarte”.
Según pasaban los días y los meses Beltrán se iba haciendo más mayor y más valiente, ya no tenía miedo de enfrentarse a lo que le pasaba pero estaba tan triste y
desesperado que no sabía que hacer, el pan y el queso se acababan y ya se había
gastado las monedas de oro.
Fue paseando, alejándose del
ruido de la gente… ¡Cómo
echaba de menos su campo, sus animales!... vió un
precioso árbol, muy alto, tan alto, tan alto que no conseguía ver
donde
terminaba y que daba una sombra tan grande, tan grande que decidió tumbarse a
descansar y dormir un ratito y pensar que podía hacer.
echaba de menos su campo, sus animales!... vió un
precioso árbol, muy alto, tan alto, tan alto que no conseguía ver
donde
terminaba y que daba una sombra tan grande, tan grande que decidió tumbarse a
descansar y dormir un ratito y pensar que podía hacer.
Cuando estaba allí sentado vio como
se acercaba algo muy rápido, una mancha verde que se le acercaba a toda velocidad ¡Cuál fue su sorpresa cuando vio
lo que en realidad era aquella mancha verde! ¡UN DUENDE! El duende Pepe le dijo que sabía todo lo que
le había pasado y que quería hacer un negocio con él, le iba a dar todo el
dinero que él quisiera, jamás se le acabaría y a cambio sólo tenía que hacer
una cosa: llevar una piel de oso durante 3 años. Beltrán aceptó corriendo y el
duende le dijo que, a parte de la piel de oso no podría ni ducharse, ni
cortarse el pelo
ni estar más de una semana en un sitio. Beltrán volvió a aceptar
así que el Duende Pepe le dio la piel de oso, se la puso y le dijo que se
volverían a ver
si conseguía aguantar todo ese tiempo y le devolvería su imagen anterior y le dejaría que se quedara con todo lo que hubiese conseguido en ese tiempo, sino lo conseguía se
tendría que ir con el Duende Pepe y servirle.
En ese momento Beltrán metió la
mano en un hueco de la piel y sacó un puñado de monedas así que compró una
casa, guardó muchas monedas y se dedicó a ir de pueblo en pueblo ayudando a los
más necesitados.
Pese a que su imagen era cada vez peor el seguía ayudando. Un
día encontró a una chica llorando, se llamaba Leonor. Había perdido su caballo. Beltrán le
pidió que no se asustara de su imagen que él la ayudaría. Le dio un montón de
monedas de oro y a cambio ella le dejo quedarse en su casa a pasar la noche. Pasaron
los días y Leonor y Beltrán se fueron enamorando pero él tenía que marcharse, le
juró que volvería y le dio medio anillo para
que no le olvidara.
que no le olvidara.
Pasados los tres años el Duende
Pepe volvió a aparecer justo en el mismo sitio que la vez anterior, muy
enfadado porque Beltrán le había conseguido ganar
, éste muy contento le devolvió su piel de oso, según se la quitó volvió a ser exactamente igual que antes de ponérsela y corrió a buscar a Leonor. Apareció montado en un precioso
caballo blanco y la pidió ayuda, esta
le ayudó sin dudarlo y cuál fue su
sorpresa cuando al bajar del caballo vio, colgado del cuello de aquel jinete la
otra mitad de su anillo. Se dieron un gran beso y días después se casaron y
fueron a vivir a la casa que Beltrán había comprado.
, éste muy contento le devolvió su piel de oso, según se la quitó volvió a ser exactamente igual que antes de ponérsela y corrió a buscar a Leonor. Apareció montado en un precioso
caballo blanco y la pidió ayuda, esta
le ayudó sin dudarlo y cuál fue su
sorpresa cuando al bajar del caballo vio, colgado del cuello de aquel jinete la
otra mitad de su anillo. Se dieron un gran beso y días después se casaron y
fueron a vivir a la casa que Beltrán había comprado.
Justificación:
He adaptado este cuento
para
niños
de 5 años.
Es muy importante antes de adaptar un cuento a una edad tener en cuenta
los aspectos que podemos encontrar en los niños a estas edades. A los 5 - 6 años los niños comienzan a imitar roles de gente a la que admira (periodo de representación) por eso, le he querido dar a los personajes unos nombres
más actuales en los que el niño se pueda
sentir identificado, sentir que es él mismo el que está viviendo las aventuras.
Según G. Allport entre
los 4 y los 6 años se encuentran en su 5ª fase de formación, la fase de la autoimagen global, en la que le dan mucha importancia a las valoraciones que los demás hagan de ellos y por ésto construye un "yo ideal" con el que se compara. Por esto tenemos que tener cuidado con las etiquetas que en ocasiones se les pone a los niños o con las comparaciones que hacemos.
para
niños
de 5 años.Es muy importante antes de adaptar un cuento a una edad tener en cuenta
los aspectos que podemos encontrar en los niños a estas edades. A los 5 - 6 años los niños comienzan a imitar roles de gente a la que admira (periodo de representación) por eso, le he querido dar a los personajes unos nombres
más actuales en los que el niño se pueda
sentir identificado, sentir que es él mismo el que está viviendo las aventuras.Según G. Allport entre
los 4 y los 6 años se encuentran en su 5ª fase de formación, la fase de la autoimagen global, en la que le dan mucha importancia a las valoraciones que los demás hagan de ellos y por ésto construye un "yo ideal" con el que se compara. Por esto tenemos que tener cuidado con las etiquetas que en ocasiones se les pone a los niños o con las comparaciones que hacemos.
Podemos decir que éste era un
cuento maravilloso, en que se ven aspectos religiosos como la aparación del
demonio, perder el alma…
Para adaptarlo a niños de esta
edad he pensado que era mejor cambiar el demonio que puede asustarles por un
personaje mágico como puede ser un duende para, de esta forma, no sólo quitar el personaje que puede asustarles sino también quitar los aspectos religiosos. En este caso le he llamado Pepe ya
que es un nombre muy normal y que, a lo mejor, alguno de los niños puede
relacionar con algún tio, primo…
A esta edad los niños suelen
verse reflejados en los protagonistas de los cuentos o admirar las aventuras que llevan a cabo y querer ser cómo ellos, por eso les he dado nombre a los personajes, para que puedan identificarles:
Hermano mayor: Rodrigo.
Hermano mediano: Jaime.
Protagonista: Beltrán.
Chica de la que se enamora: Leonor.
Duende mágico: Duende Pepe
Duende mágico: Duende Pepe
Para el papá y la mamá he
preferido dejarlo así y no ponerles nombre ya que, por lo general, se refieren
a sus padres de esta forma.
Del cuento anterior he omitido la
parte de la guerra y la disputa con sus hermanos por la muerte de sus padres ya
que es algo que ellos no entenderían y a cambio ellos le proponen irse fuera a
buscar un trabajo. Algo que por la situación en la que vivimos actualmente han
podido ver en algún hermano, primo….
También, como he dicho
anteriormente, desaparece la figura del demonio y la venta del alma. A cambio
aparece un duende mágico.
He acortado el tiempo de la
apuesta. De 7 años ha pasado a 3 ya que es demasiado tiempo y ellos aún no
tienes consciencia de lo que son 7 años.
He cambiado la forma en la que
conoce a la chica para que no fueran tantos personajes, la conoce a ella
directamente ayudándola no porque su padre la entregue para casarse y de esta
forma también no hay hermanas y no tiene que ahorcarse nadie.
Referencias bibliográficas
- Apuntes de literatura infantil.
- Apuntes desarrollo socioafectivo. IES Villaverde.

¡Hola arancha!
ResponderEliminarDecirte que como alguna otra compañera, as usado nombres muy actuales, por lo que en mi opinión, deberías usar nombres más antiguos para que mantenga la magia de la historia.
Tengo que decir que le has añadido una pequeña moraleja a la historia "Y justo antes de que el Duende Pepe se fuera Lucas le dijo que si se es valiente las cosas se pueden conseguir y que quería volver a tener el mismo aspecto de antes.", y creo que la finalidad de estas historias es la diversión del niño, no la de enseñarles moralejas.
Sin decir nada más, me despido solamente que muchas gracias por tu aportación.
Un saludo :)
¡Muchas gracias Sandra!
EliminarToda la razón con la moraleja, se me coló, gracias por darte cuenta, ahora mismo lo corrijo.
Comletamente de acuerdo contigo, Sandra, pero ten cuidado con la ortografía.
EliminarHola Arancha,
ResponderEliminarHe leído tu cuento, me ha gustado mucha ya que respira ese aire mágico, tan importante en los cuentos de hadas. Me parece muy acertado haber sustituido al demonio por el duende Pepe, más adecuado para los niños de 5 años a los que diriges tu adaptación.
En cuanto a sugerencias de mejor te diría dos:
- Lucas, tu protagonista es un niño pero por las cosas que hace parece más bien un joven, que un niño. Igual puedes aclarar en algún momento que el niño fue creciendo y se hizo un joven valiente o lo que quieras poner, para que encaje mejor el resto de la historia.
- Coincido con Sandra en que la pequeña moraleja que metes al final nunca aparece en los cuentos folclóricos. La enseñanza del cuento sale de la historia, como así ocurre en tu adaptación, y no hace falta que la hagas explícita.
Me parece que se te ha escapado alguna tilde, dale otra mirada para que te quede perfecto.
He disfrutado mucho leyendo tu adaptación Arancha. Muchas gracias!!.
¡Muchas gracias por tus consejos Leticia!
EliminarNo había caído en concretar lo de Lucas.
Espero haber corregido todo y muchas gracias otra vez.
Hola Arancha, por favor podrías darme tu e-mail para escribirte?. No te encuentro en el correo La Salle. Un abrazo, Leticia
EliminarClaro! te doy el mio de Gmail: aranchanotario@gmail.com
EliminarBueno, Leticia, echa un vistacillo a lo que le comento a Arancha.
EliminarHola Arancha,
ResponderEliminarcreo que tu adaptación del cuento es bastante buena aunque algo justa, tampoco digo que sea muy extensa porque pienso que la atención de los niños es fundamental tenerla para una actividad así, pero quizás le daría una vuelta más, es sólo una opinión.
He visto que has corregido aquellos matices que mis compañeras te han dicho, lo cual creo que te favorece a ti y a la historia.
Coincido en lo que también te dicen sobre los nombres. Se comentó en clase que deberían de ser nombres antiguos para mantener la magia de la historia. Por otro lado, me parece acertado el cambio del personaje malo y los motivos que llevan a personaje principal a tomar ciertas decisiones.
En general, me ha gustado mucho tu adaptación, muchas gracias por tu aportación y tu dedicación.
Un saludo.
Muchas gracias por tus recomendaciones Elena.
EliminarCreo que entendí mal lo de los nombres a si que ahora mismo le doy una vuelta a eso.
Bien anotado lo de la extensión, Elena, aunque tu sensación se debe más al apresuramiento del nudo que realmente a la longitud de la historia. Echa un vistazo a lo que le escribo a Arancha para que tú también aprendas.
EliminarHola Arancha,
ResponderEliminarme ha parecido una historia maravillosa, has conservado los matices principales de la historia principal. Discrepo con vosotras en cuanto a la introducción del demonio en la historia, ya que según el papel que se le otorgue no tiene porque asustar. Es original la introducción de las ilustraciones en el texto ya que se hace más ameno a la hora de leerlo nosotras.
Solo una pequeña corrección al principio en la palabra mediano, se ha escrito mediado, por lo demás todo perfecto, muy buen trabajo.
Un saludo!!!
¡Hola Sandra!
EliminarCreo que tienes razón en cuanto a lo del demonio, depende como se le introduzca podemos hacer que no les de miedo ya que cualquier personaje mágico introducido de manera muy brusca puede llegar a asustarles.
En esta ocasión no sólo buscaba que no les diera miedo sino, como digo en la justificación, que perdiera el punto religioso que pueden tener este tipo de historias en las que el protagonista pierde el alma por entregársela al demonio.
¡Muchas gracias por darte cuenta de la errata y por tu comentario!
El tema del demonio no es tanto por el miedo, Sandra. Dije en clase que puede asustar a aquellos niños a los que se les haya hablado del infierno y de que el demonio te roba el alma. El mejor motivo para modificar este personaje, es que en un contexto multirreligioso y multicultural está completamente fuera de lugar y que ya no es un referente "malvado" para los niños.
EliminarHola Arancha, he leído tu adaptación de los hermanos Grimm y me parece muy acertada los nombres que has puesto son antiguos para mantener la magia del folclore como han dicho mis compañeras
ResponderEliminarLa historia me ha gustado has cambiado la figura del diablo por un duende de color verde, en vez de encontrar al padre de Leonor has puesto que has encontrado directamente a Leonor y me parece correcto también el cambio.
La edad que has elegido me parece correcta pero en tu justificación has puesto que has elegido nombres actuales para que los niños se sientan identificados pero en este caso tenían que ser nombres antiguos para mantener la magia de estos relatos.
Por todo lo demás tu justificación me parece bien y tu adaptación me ha gustado, además lo has acompañado de fotografías o dibujos, es decir, un soporte visual que me gusta.
Un saludo!!
Hola Natalia.
EliminarMuchas gracias por tu comentario.
Lo de los nombres en la justificación ha sido un fallo, entendí mal como tenían que ser los nombres de los personajes y al cambiarlos no me dí cuenta de que también lo había puesto ahí, muchas gracias por darte cuenta.
¡Me alegro que te haya gustado!
Bien, Natalia, aunque debes leer lo que le omento a Arancha para que tú también seas consciente de los fallos que ha cometido. En cuanto al soporte visual, es solo para la entrada. No usaremos este soporte al narrar los textos folclóricos a los niños. Al revés de lo que sucede en los textos de autor, los niños del segundo ciclo de EI deben ser capaces de imaginar a los personajes.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarBueno, Arancha, tu cuento tiene algunos problemillas:
ResponderEliminar- Dices que Beltrán es un niño... y no puede serlo si después de 3 años se casa. Es un mensaje engañoso para los receptores, ya que se "preparan" para identificarse con el protagonista y en los textos folclóricos no deben identificarse con él sino verlo como un modelo a imitar en el futuro.
- Te has detenido muchísimo en el planteamiento (la vida de Beltrán antes de encontrar al duende) y has resumid el viaje iniciático (todo el nudo) en un solo párrafo. Es importante remarcar bien que durante el tiempo que dura su prueba, el protagonista demuestra no solo su valentía sino también su bondad. Todo ese planteamiento tuyo sobre el reparto de tareas domésticas, no aporta nada al texto. Teniendo en cuenta lo que te digo arriba y esto, mi consejo es que no empieces tan atrás. La historia comienza cuando el protagonista es un joven y no es necesario extenderse en su pasado ni dar tanta importancia a lo que hacía en su casa ni a lo que su madre le dio al comenzar su búsqueda.
- Pepe es un nombre para un duende en un cuento literario... de autor. Un duende folclórico jamás se llamaría así. Además, no favorece en nada el que los niños lo relacionen con un familiar suyo. Puedes cambiarlo por otro más "legendario", pero ten en cuenta que un duende (o un hada, o una bruja, o un lobo...) no necesita tener nombre; es un personajes con entidad propia para los niños. Si saliesen varios duendes, sí habría que ponerles nombres.
- En general, el cuento está demasiado resumido y eso le hace perder la magia de este tipo de relatos. Los niños de 5 años son capaces de escuchar una historia mucho más larga si está bien narrada. Debes insistir más en el deterioro físico para que los niños lo "visualicen".
Sobre tu argumentación:
Insisto en que el folclore no debe buscar la identificación de los niños y tampoco veo la relación con las etiquetas si no la explicas.
En cuanto a los nombres, los personajes (hermanos) secundarios no lo necesitan. Es dar datos innecesarios que distraerán a los niños de la acción.
Los niños de 5-6 años saben perfectamente lo que son 7 años. No es necesario cambiar ese dato. De hecho, para ellos, 3 es poco (ya han pasado esa edad, es de "pequeños", y 7 es mucho, los de 7 son "mayores" y eso es lo que se busca en el relato).
Revisa estos aspectos para que tu cuento sea perfecto.